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Semana 1
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Introducción
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La convivencia en sociedad permite identificar distintos mecanismos de control, cuya existencia resulta necesaria para garantizar un nivel razonable de paz y armonía social. El marco familiar, el escenario escolar e incluso las distintas religiones, son algunos ejemplos de esos medios de los que se vale el tejido social para alcanzar aquellos fines básicos de coexistencia.
Sin duda el Derecho Penal constituye un instrumento de control y a través de su normativa se procura el respeto de los bienes jurídicos de mayor trascendencia en aras de conseguir un mínimo de convivencia y paz al interior del colectivo social. Ahora bien, el incumplimiento de la norma penal, a diferencia de otros mecanismos de control social, genera consecuencias que pueden resultar gravosas y hasta dramáticas para el acusado y su familia.
Dentro de esta tesitura, el conocimiento del Derecho Penal General y en concreto de la Teoría del Delito, así como el uso adecuado de los conceptos técnicos y jurídicos que encierra es de enorme relevancia para quienes se desempeñen en esta materia, tanto dentro del ámbito jurisdiccional, como fiscales del Ministerio Público y la defensa tanto pública como privada. De ello va a depender en gran medida que la decisión definitiva se ajuste al marco legal y constitucional de nuestro estado de derecho, en el entendido que en medio de todo ello está en juego el Derecho Fundamental a la libertad.
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Materiales
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Actividades
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